Ambiente cómodo, se podía charlar tranquilamente. El mozo, más que atento, nos invitó a probar una nueva cerveza antes de pedir. Pedimos unas papas Antares grandes que estaban exquisitas. Voy a volver sin ninguna duda.

El lugar perfecto para ir con amigos si se busca descontracturarse y pasar un buen rato los platos estan bien logrados y son simples nada que no se entienda de que esta hecho, LO MEJOR LAS CERVEZAS y los chicos que atienden son la estrella en todos los Antares. cheers!!!